Unicidad Pentecostal Apostólica · Ser, Saber, Hacer
Capítulo 1 · Clase 6: Logrando el carácter de hijo 1: La oración
Guía de estudio
Acompaña la clase con tu Biblia
Sigue la enseñanza mientras escuchas, busca los pasajes en tu propia Biblia y toma un momento en la semana para repasar.
Objetivo de esta clase
Lo que vas a entender
En esta clase vas a entender por qué es fundamental pasar tiempo con el Señor, y cómo al hacerlo le permites a Dios trabajar en tu carácter. Comenzaremos con la primera de las tres cosas fundamentales para hacerlo: la oración.
Texto base: Hechos 4:13
Para comenzar
Antes de escuchar
El dicho popular es: dime con quién andas y te diré quién eres.
O también: el que anda en la miel, algo se le pega.
Sigue la enseñanza
La enseñanza de esta clase
"Al ver la confianza de Pedro y de Juan, y dándose cuenta de que eran hombres sin letras y sin preparación, se maravillaban, y reconocían que ellos habían estado con Jesús". — Hechos 4:13
Dijimos que no es nuestra fuerza la que nos cambia, sino el poder de Dios. Él pone un nuevo corazón en nosotros, pero para ello es fundamental pasar tiempo con el Señor.
La clave es: PASAR TIEMPO CON EL SEÑOR.
Cuando compartimos mucho tiempo con algún grupo, se nos pueden pegar algunas cosas de su manera de ser. Por ejemplo: cuando vamos a otra cultura, con otro acento, con el tiempo nuestro acento se va pareciendo al de esa cultura, nos vamos quedando con ciertas costumbres y hasta con hábitos alimenticios, etc.
El texto dice que la gente se maravillaba de ver cómo personas sin ninguna preparación ni estudio tenían unos modales y un comportamiento de gente muy educada y sabia, y llegaron a la conclusión de que ellos eran así porque habían pasado tiempo con Jesús.
Así que si tu meta es parecerte a Cristo, debes pasar tiempo con Él, tener mucha más cercanía con Él, ya que, como dijimos, la clave es el poder de Cristo, y Él lo explicó así:
"porque separados de mí nada podéis hacer". — S. Juan 15:5 (LBLA)
Nuestro carácter no cambiará si no nos acercamos a la fuente del poder transformador.
Y hay tres cosas muy fundamentales para pasar tiempo con el Señor:
la oración, la palabra y el congregarse.
Comencemos con la primera.
La oración
¿Por qué es necesario orar?
Para responder a esta pregunta es necesario acercarse a la oración sabiendo que no es sólo una serie de peticiones a Dios ni un ejercicio espiritual, sino que es una actitud que nos acerca íntimamente al corazón de Dios.
"Y cuando Moisés entraba en la tienda, la columna de nube descendía y permanecía a la entrada de la tienda, y el SEÑOR hablaba con Moisés". — Éxodo 33:9
La oración es un diálogo maravilloso con nuestro maestro, que hace que lo conozcamos más.
"Y acostumbraba a hablar el SEÑOR con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo". — Éxodo 33:11
Notemos que no era un diálogo ocasional, de vez en cuando; no, era una costumbre. Por eso dice que había amistad, porque el diálogo continuo crea lazos de amistad. Así que la oración no debe ser una eventualidad en tu vida, sino una constante, un deleite, un infaltable en tu diario vivir.
La oración nos cambia
La oración no sólo cambia las situaciones y circunstancias, también nos cambia a nosotros. La razón más importante por la que tenemos que orar es que Dios nos cambia por medio de la oración.
A Moisés le fue cambiado el rostro por la oración.
Y aconteció que cuando Moisés descendía del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, Moisés no sabía que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios. Y al ver Aarón y todos los hijos de Israel a Moisés, he aquí, la piel de su rostro resplandecía, y tuvieron temor de acercarse a él. — Éxodo 34:29-30
Jacob también fue cambiado.
Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba. Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices. Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. — Génesis 32:24-28
Él oró toda la noche y su vida cambió. Su nombre cambió de Jacob a Israel, su caminar cambió y su destino cambió.
Llegamos a parecernos a Dios mediante la oración. Dios se revela a aquellos que realmente quieren llegar a conocerlo. Para aquellos que están dispuestos a tomar el tiempo de separarse a menudo y a largo plazo para buscarlo, la Biblia dice:
"Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón". — Jeremías 29:12-13
Conclusión
La oración es la clave.
La oración cambia porque Dios trabaja en nuestro carácter a través de ella. Al pasar tiempo con Dios va cambiando nuestra manera de ser, nos vamos pareciendo más al Señor, nuestra vida es diferente.
Para recordar
Ideas clave
- Todo discípulo debe pasar tiempo con Jesús en la oración.
- Allí conocerás a Dios íntimamente.
- Te vuelves amigo de Dios.
- Tu carácter se parecerá más al de Él.
- La oración no sólo cambia las situaciones y circunstancias: también te cambia a ti.
- Las tres cosas fundamentales para pasar tiempo con el Señor son la oración, la palabra y el congregarse.
Para reflexionar
Repaso en casa
Escribe tus respuestas en tu cuaderno o descarga la guía en PDF. No es una tarea: es tu conversación con lo que aprendiste.
Responde con lo que vimos en esta clase.
- 1
Según Hechos 4:13, ¿por qué se maravillaban de Pedro y de Juan?
- 2
¿Cuál es la clave para que tu carácter sea cambiado?
- 3
¿Cuáles son las tres cosas fundamentales para pasar tiempo con el Señor?
- 4
¿Qué le cambió a Moisés después de hablar con Dios?
- 5
¿Qué cosas cambiaron en Jacob después de orar toda la noche?


