Unicidad Pentecostal Apostólica · Ser, Saber, Hacer
Capítulo 1 · Clase 4: El carácter del hijo de Dios 1
Guía de estudio
Acompaña la clase con tu Biblia
Sigue la enseñanza mientras escuchas, busca los pasajes en tu propia Biblia y toma un momento en la semana para repasar.
Objetivo de esta clase
Lo que vas a entender
En esta clase vas a entender que, si eres hijo de Dios, debes ser como tu Padre. Es decir, que de ti se espera un cambio en tu manera de vivir, y no un mero cambio superficial.
Texto base: Efesios 5:1
Para comenzar
Antes de escuchar
¿Alguna vez imitaste a alguien? ¿O alguien conocido usó el peinado del galán de moda, o la ropa del cantante del momento?
Escribe aquí lo que recuerdes:
Sigue la enseñanza
La enseñanza de esta clase
¿Qué podemos imitar de Dios?
Por lo general los niños intentan imitar a sus padres: tratan de ponerse su ropa, sus zapatos, e imitan sus movimientos.
Si tu Padre es Dios y se te pide que seas imitador de Él, pregúntate: ¿qué es lo que puedes imitar de Él?
¿Imitar sus poderes? ¿Su tamaño? ¿Su conocimiento? ¿Su fuerza?
No, verdad. ¡Eso es imposible! Él es único y como Él no hay nadie. En todo esto Él es inimitable.
¿Pero qué tal su compasión, su bondad, su amor?
En otras palabras, lo que puedes imitar de Dios es su CARÁCTER. Eso es lo que se nos pide: que, como hijos amados, imitemos su carácter.
¿Qué es el carácter?
"Es aquello que hace mención a su temperamento y personalidad". Es lo que lleva a una persona a comportarse de alguna manera de acuerdo a la circunstancia que vive; su manera de ser.
Por ejemplo, la Biblia en 2da Timoteo 3:1-5 hace mención del carácter o manera de ser del hombre sin Cristo, del que no es hijo de Dios:
"Pero debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, sin amor, implacables, calumniadores, desenfrenados, salvajes, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, envanecidos, amadores de los placeres en vez de amadores de Dios; teniendo apariencia de piedad, pero habiendo negado su poder; a los tales evita." — 2da Timoteo 3:1-5
Termina diciendo: "a los tales evita".
¿Qué tal alguien que se dice hijo de Dios, pero tiene unas cuantas cosas de las que menciona Timoteo? Calumniador, desenfrenado, irreverente, sin amor, etc. ¿Se podría decir de esa persona que es un hijo de Dios?
Tu carácter debe ser cambiado a la forma del carácter de Cristo.
El hijo se parece al Padre
Lo normal es que el hijo se parezca al padre; el dicho popular es que hijo de tigre…
Y nosotros debemos salir con la característica de nuestro Padre. Tal vez no en su grandeza y poder, pero sí en su manera de ser, es decir, en su carácter, a tal punto que la gente vea a Cristo reflejado en nosotros.
Pero ¿cómo es el carácter de Dios? Encontremos en estos textos un poco de su carácter.
Dios es Bueno.
"Alabad a Jehová, porque él es bueno; porque para siempre es su misericordia." — Salmo 107:1 (RVR1960)
Dios es Justo.
"Porque Jehová es justo, y ama la justicia; el hombre recto mirará su rostro." — Salmo 11:7 (RVR1960)
Dios es Misericordioso.
"Misericordioso y clemente es Jehová; lento para la ira, y grande en misericordia." — Salmo 103:8 (RVR1960)
Dios es Fiel.
"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad." — 1era Juan 1:9 (RVR1960)
Dios es Consolador.
"Ciertamente consolará Jehová a Sion; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de Jehová; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto." — Isaías 51:3 (RVR1960)
Dios es Santo.
"Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios." — Levítico 19:2 (RVR1960)
Dios es Verdad.
"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí." — San Juan 14:6 (RVR1960)
Dios es Amor.
"El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor." — 1era Juan 4:8 (RVR1960)
Dios es Paz.
"Pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos," — 1era Corintios 14:33 (RVR1960)
Dios es Puro.
"Las palabras de Jehová son palabras limpias, como plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces." — Salmo 12:6 (RVR1960)
Dios es Recto.
"Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; el precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos." — Salmo 19:8 (RVR1960)
Todas estas cosas deben ser reflejadas en el hijo de Dios. El texto es bastante claro: como hijos amados, imitemos a Dios (pues Él es nuestro Padre).
No basta con el título
Así que no es solo tener el título de hijo de Dios, sino también su carácter, parecernos a Él.
A veces las personas tratan de justificar sus malas actitudes con frases como:
- Así me criaron, y qué.
- Yo soy así y punto, gústele a quien le guste.
- El que me quiera así, bien; y si no, también.
- Yo ya no tengo arreglo.
Esto demuestra que su carácter no ha cambiado, que aún le falta para ser un hijo de Dios, porque nadie ha cambiado si su carácter no ha cambiado.
Si eres un hijo de Dios, no justifiques tus malas acciones. Recuerda que volviste a nacer y ya no eres el mismo. Tu cambio no es solo que ya no tomas licor, o ya no acudes a las discotecas o casinos, o que cambiaste tu manera de vestir.
Tu cambio es aún más profundo. De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, todas son hechas NUEVAS.
Cuando hablamos de cambio de carácter, hablamos de un cambio interno que se refleja en lo externo.
Así que nadie podría ser un verdadero hijo de Dios si no cambia su carácter.
Podemos tener un cambio externo… pero no interno. Dentro del corazón: mentira, orgullo, fornicación, rencor, avaricia.
Porque cambiar externamente y no internamente es como pintar un carro que su motor está dañado.
¿Cómo es entonces el carácter del hijo de Dios?
Un hijo de Dios tiene el corazón lleno de: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza.
- Ser soberbio no debe ser tu característica ahora, sino la mansedumbre.
- El odio no debe ser tu característica ahora, sino el amor.
- El orgullo no debe ser tu característica ahora, sino la sencillez.
- La impaciencia no debe ser tu característica ahora, sino la paciencia.
- La injusticia no debe ser tu característica ahora, sino la justicia.
- La amargura no debe ser tu característica ahora, sino el gozo.
No se trata de decir: "así soy YO y así me quedo". Mejor es decir: "así era YO, pero ya he cambiado".
El evangelio tiene sentido cuando hay cambios internos en la personalidad, en el carácter, que hasta llegan a cambiar la apariencia externa.
Si Él se hubiera quedado en la condición de Dios, no podríamos imitarlo; pero Él se hizo en la condición de hombre, visible y al alcance de todos, para que lo pudiéramos imitar.
"…Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón." — Mateo 11:29
Un corazón nuevo
"Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre;" — Mateo 15:18-20
Cuando se habla de corazón, no nos referimos al músculo que bombea la sangre, sino a su manera de pensar, su manera de ser, es decir, su carácter.
Por lo tanto, querido hermano, no es un atuendo nuevo, sino un corazón nuevo, lo que caracteriza al hijo de Dios.
¡Dios te bendiga!
Para recordar
Ideas clave
- Lo que puedes imitar de Dios no es su poder, su tamaño, su conocimiento ni su fuerza: es su carácter.
- El carácter es tu temperamento y tu personalidad; tu manera de ser y de comportarte según la circunstancia que vives.
- Nadie ha cambiado si su carácter no ha cambiado.
- Tu cambio es interno y se refleja en lo externo. Cambiar por fuera y no por dentro es como pintar un carro que tiene el motor dañado.
- No digas "así soy yo y así me quedo"; di "así era yo, pero ya he cambiado".
- No es un atuendo nuevo, sino un corazón nuevo, lo que caracteriza al hijo de Dios.
Para reflexionar
Repaso en casa
Escribe tus respuestas en tu cuaderno o descarga la guía en PDF. No es una tarea: es tu conversación con lo que aprendiste.
- 1
¿Qué es lo que podemos imitar de Dios?
- 2
¿Qué es el carácter?
- 3
¿Cómo es el carácter de Dios? Menciona algunas de las características que vimos en los textos.
- 4
¿Qué tal alguien que se dice hijo de Dios, pero tiene unas cuantas cosas de las que menciona Timoteo (calumniador, desenfrenado, irreverente, sin amor)? ¿Se podría decir de esa persona que es un hijo de Dios?
- 5
¿Cómo es entonces el carácter del hijo de Dios?


