Unicidad Pentecostal Apostólica · Ser, Saber, Hacer
Capítulo 2 · Clase 3: Mi compromiso como miembro
Guía de estudio
Acompaña la clase con tu Biblia
Sigue la enseñanza mientras escuchas, busca los pasajes en tu propia Biblia y toma un momento en la semana para repasar.
Objetivo de esta clase
Lo que vas a entender
En esta clase vas a entender que, si bien hay muchos beneficios al ser miembro del cuerpo y familia de Cristo, también hay deberes y responsabilidades.
Texto base: Filipenses 2:4
Para comenzar
Antes de escuchar
Ya que tienes unos beneficios como miembro de la iglesia, también tienes que reconocer unos deberes que te competen como miembro.
Asumir un compromiso con la iglesia es asumir ciertos roles y aptitudes que propenden en el bienestar colectivo de la misma.
No podemos ser indiferentes a la iglesia si somos parte de ella.
Sigue la enseñanza
La enseñanza de esta clase
1) Cuidar de mi hermano
El Señor le preguntó a Caín: ¿dónde está tu hermano? Dando a entender que nos debemos cuidar unos a otros. No es cuestión de sentarte a oír el sermón y que no te importe si vinieron tus hermanos o no, si están enfermos, o están debilitados en la fe.
"No buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás." — Filipenses 2:4
Cuando al saludar nos decimos hermano(a), es porque así nos debemos de querer y tratar.
"Así que entonces, hagamos bien a todos según tengamos oportunidad, y especialmente a los de la familia de la fe." — Gálatas 6:10
El apóstol Juan le escribe a un hermano y allí nos da ejemplo de cómo debe de ser nuestro sentir hacia nuestro hermano:
"Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma." — 3era Juan 1:2
2) Orar por la iglesia
Como lo hacía Pablo por la iglesia en Tesalónica:
"Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras oraciones." — 1era Tesalonicenses 1:2
También por la iglesia en Éfeso:
"No ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones." — Efesios 1:16
Santiago nos insta a orar por los hermanos:
"Orad unos por otros, para que seáis sanados." — Santiago 5:16
Orar por todos los santos, por el pastor y líderes.
"Con toda oración y súplica orad en todo tiempo en el Espíritu, y así, velad con toda perseverancia y súplica por todos los santos; y orad por mí, para que me sea dada palabra al abrir mi boca, a fin de dar a conocer sin temor el misterio del evangelio." — Efesios 6:18-19
3) Aportando
Aportando de la manera como te sea posible, con sentido de pertenencia, queriendo que las cosas sean cada día mejores. Puede ser aportando:
Tiempo en ella
"Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano." — 1era Corintios 15:58
No es en vano el tiempo que dediques a la obra del Señor.
Con mis talentos
"Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo: —Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos." — Marcos 9:35 (NVI)
Nuestros talentos no son para ufanarnos de ellos, sino para servir a otros.
Con mis dones
"Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén." — 1era Pedro 4:11
Recuerda que, si ministras con algún don, es porque el poder de Dios lo da; y lo da para que lo aportes en la obra del Señor. No debes negarte si sabes que Dios te ha dado ese don. No debes adueñarte de él, pues es de aquellos que se beneficiarán con ese don.
Con mi economía
El apóstol Pablo resalta la contribución que realizaron los hermanos de Macedonia.
"Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas, pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos." — 2da Corintios 8:3-4
Ellos lo veían como un privilegio aportar a la obra del Señor.
Uno puede aportar con nuestras ofrendas, diezmos y votos. (Que se explican más detalladamente en otra lección).
Pero es relevante entender que es un gran honor poder contribuir en lo que requiere la iglesia. Resaltemos estas palabras que menciona el texto:
Ellos dieron con: agrado, con esfuerzo. Considerándolo: un servicio a Dios, y un privilegio.
Y todavía hay más
También tenemos el compromiso de: congregarnos, guardar la unidad de la fe, guardar nuestro testimonio. Pero las vamos a ver con más detalle en las siguientes lecciones.
Para recordar
Ideas clave
- Así como tengo beneficios como miembro de la iglesia, también tengo deberes que me competen.
- Asumir un compromiso con la iglesia es asumir ciertos roles y aptitudes que propenden en el bienestar colectivo de la misma. No podemos ser indiferentes a la iglesia si somos parte de ella.
- Cuidar de mi hermano: no buscar solo mis propios intereses, sino también los de los demás.
- Orar por la iglesia, por todos los santos, por el pastor y los líderes.
- Aportar con mi tiempo, mis talentos, mis dones y mi economía.
- Los talentos no son para ufanarnos de ellos, sino para servir a otros; y si Dios me dio un don, no debo negarme ni adueñarme de él.
- Los hermanos de Macedonia dieron con agrado y con esfuerzo, considerándolo un servicio a Dios y un privilegio.
Para reflexionar
Repaso en casa
Escribe tus respuestas en tu cuaderno o descarga la guía en PDF. No es una tarea: es tu conversación con lo que aprendiste.
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Lo que aprendí esta semana


