Unicidad Pentecostal Apostólica · Ser, Saber, Hacer
Capítulo 4 · Clase 1: La importancia de la doctrina
Guía de estudio
Acompaña la clase con tu Biblia
Sigue la enseñanza mientras escuchas, busca los pasajes en tu propia Biblia y toma un momento en la semana para repasar.
Objetivo de esta clase
Lo que vas a entender
Afirmarte en la doctrina bíblica, para que entiendas lo importante de conocerla y permanecer en ella.
Texto base: Romanos 6:17-18
Para comenzar
Antes de escuchar
"Pero gracias a Dios, que, aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia." — Romanos 6:17-18
Comencemos preguntándonos:
Sigue la enseñanza
La enseñanza de esta clase
¿Qué significa la palabra doctrina?
Escribe tu respuesta antes de continuar:
La palabra doctrina es una palabra de origen latín que básicamente significa el conjunto de normas y enseñanzas sobre un tema en particular.
En este caso como iglesia el tema particular es Dios y su propósito con el hombre.
¿Cuál es el origen de la doctrina?
No es un origen humano, sino divino, veamos:
"Jesús entonces les respondió y dijo: Mi enseñanza no es mía, sino del que me envió." — Juan 7:16
¿Dónde encontramos la doctrina?
En las sagradas escrituras, ella es la palabra de Dios para que el hombre lo conozca y sepa de su plan Divino, así lo dice el evangelista Lucas 1:2
"cómo nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido." — Lucas 1:2-4
¿Por qué es importante la doctrina?
Bueno, la doctrina es tan importante al creyente como lo es el mapa al buscador de tesoros; si tiene el mapa equivocado jamás encontrará el tesoro. Y si el creyente tiene la doctrina equivocada jamás hallará a Dios.
La doctrina le es al creyente, como la brújula al marinero, como el radar al avión, como el manual de instrucción al que está armando lo que nunca ha visto, como la linterna al que va por un camino oscuro y que no conoce.
Lucas, en el verso anterior, le dice a su amigo Teófilo que es para que conozcas bien la verdad.
De manera que la doctrina del Señor nos hace salir del engaño y nos lleva a conocer la verdad, y sabemos que la verdad nos hace libres.
Es decir que sin la doctrina podemos quedar como barco a la deriva o como el que camina en oscuridad, que no sabe para dónde va, totalmente perdido.
¿Cuál es el objetivo de la doctrina?
Son varios, entre estos están:
1) Conocer a Dios: el objetivo de conocer la palabra es conocer al Dios de la palabra.
"Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí." — San Juan 5:39
2) Libertar: el texto de comienzo dice que para libertar del pecado y ser siervos de la justicia.
"Pero gracias a Dios, que, aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia." — Romanos 6:17-18
3) Dar crecimiento espiritual:
"desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación," — 1era Pedro 2:2
4) Dar firmeza al creyente:
"para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error," — Efesios 4:14
5) Nutrir:
"Al señalar estas cosas a los hermanos serás un buen ministro de Cristo Jesús, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido" — 1era Timoteo 4:6
¿Cuántas doctrinas hay?
Pues a través de la historia han surgido muchas doctrinas, tantas como ideas tiene el hombre. Podríamos colocar un ejemplo con las pinturas: una muy famosa es la Mona Lisa, que vemos en varias casas, pero solo hay una original, la que se encuentra en el Museo del Louvre, en Francia. Así también hay cantidad de doctrinas, pero solo hay una original y verdadera, que se encuentra en la palabra de Dios.
Pero podríamos resumir el asunto en dos clases de doctrina, a saber: la buena doctrina y la mala doctrina.
"Al señalar estas cosas a los hermanos serás un buen ministro de Cristo Jesús, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido" — 1era Timoteo 4:6
También podríamos decir la doctrina sana y la mala.
"reteniendo la palabra fiel que es conforme a la enseñanza, para que sea capaz también de exhortar con sana doctrina y refutar a los que contradicen" — Tito 1:9
¿Y si se desvía un poco la doctrina?
Si hay una línea recta y queremos trazar otra que sea paralela a la línea original, pero nos torcemos medio milímetro, puede que a los primeros metros no se note, pero a los 100 metros se ve totalmente desviada, y al kilómetro ha tomado otro rumbo.
Así también las grandes desviaciones doctrinales a menudo comienzan con una pequeña desviación que con el tiempo terminan sacando al creyente del camino.
"Todo el que se desvía y no permanece en la enseñanza de Cristo, no tiene a Dios; el que permanece en la enseñanza tiene tanto al Padre como al Hijo." — 2da Juan 1:9
¿Por qué el hombre tuerce la doctrina original?
Para sacar provecho de sus intereses personales, pues son inconstantes en su vida espiritual y justifican su mal comportamiento torciendo la doctrina.
"casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición." — 2da Pedro 3:16
También lo hacen no queriendo hacer la voluntad de Dios, sino buscar su propia gloria.
"El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta. El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia." — San Juan 7:17-18
"Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas," — 1era Timoteo 6:3-4
Hoy vivimos en un mundo lleno de doctrinas inventadas por el hombre, pero el llamado es a permanecer en la genuina doctrina del Señor.
"Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos; y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas." — 2da Timoteo 4:3-4
Para recordar
Ideas clave
Pero tú….
"Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús"
— 2da Timoteo 1:13
"Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren."
— 1era Timoteo 4:16
Para reflexionar
Repaso en casa
Escribe tus respuestas en tu cuaderno o descarga la guía en PDF. No es una tarea: es tu conversación con lo que aprendiste.
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Lo que aprendí esta semana


