Unicidad Pentecostal Apostólica · Ser, Saber, Hacer
Capítulo 3 · Clase 6: El diezmo 2
Guía de estudio
Acompaña la clase con tu Biblia
Sigue la enseñanza mientras escuchas, busca los pasajes en tu propia Biblia y toma un momento en la semana para repasar.
Objetivo de esta clase
Lo que vas a entender
En esta clase vas a responder sobre el diezmo las siguientes preguntas: ¿Qué es? ¿Por qué es? ¿Para qué es? y ¿De quién es?
Texto base: Génesis 28:22
Para comenzar
Antes de escuchar
Ya vimos el diezmo en un panorama general de la Biblia: antes de la ley, en la ley y después de la ley.
Ahora respondamos sobre el diezmo las siguientes preguntas: ¿Qué es? ¿Por qué es? ¿Para qué es? y ¿De quién es? Comencemos.
Sigue la enseñanza
La enseñanza de esta clase
¿Qué es?
Diezmo es la décima parte de un todo, o si divides algo en 10 partes iguales cada una de esas partes es un diezmo, así que diezmar es dar una de esas partes y quedarme con las otras nueve.
¿Por qué es?
Por varias razones. Una de ellas es porque el hombre se adueña de todo y no reconoce que todo lo que tenemos nos lo ha suministrado el Señor, pues vivimos en un planeta que es de Él, gastando una creación que es de Él y en una vida que nos dio Él.
"Todo esto lo hizo mi mano, y así todas estas cosas llegaron a ser —declara el SEÑOR." — Isaías 66:2
Otra razón es porque el hombre se vuelve dependiente del dinero, de sus posesiones, y hacen del dinero su dios.
¿Para qué es?
Pues para contrarrestar lo dicho anteriormente; es una manera de reconocer que todo se lo debemos al Señor, y que no dependemos del dinero sino del Señor.
Pero además hay una razón aún más interesante y es: PARA BENDECIRNOS AÚN MÁS. El diezmo es una gran bendición en nuestras vidas.
Si diezmamos es porque YA el Señor nos ha dado; pero ese porcentaje que nos queda es aún más bendecido por el hecho de que hemos dado el diezmo.
¿De quién es el diezmo?
- De la iglesia X
- De la junta de Diáconos X
- Del pastor X
- Del Señor Jesucristo ✓
Cuando vas a diezmar piensas en agradecer al Señor, porque el Señor fue quien te dio, te proveyó, te suplió.
Así que aquellos que dicen que "ahí va para la iglesia a darle la plata al pastor" desconocen a quién es que tú das, y desconocen lo justo que es y la bendición tan grande que se recibe.
Cuando tú diezmas
Es muy bueno que sepamos lo que ocurre con estos aportes.
Lo primero a saber es que el pastor no es el que se encarga de administrar estos dineros, sino la junta administrativa, los cuales desglosan esa décima parte así:
- Un 10% se envía a la tesorería nacional. Para ayudar con los gastos de administración, pues hay muchos gastos al ser tan grande la iglesia.
- Un 5% se envía para sostenimiento a misioneros en otros países. Otra parte para ayudar al sostenimiento de pastores que están en lugares donde no entran muchos recursos, con el fin de ayudar a nivelarles siquiera a un salario mínimo.
- Un 7% se envía a Corpentunida para ayuda a la familia pastoral (cuando se retiran por motivos de salud o de la edad).
- Otra parte hasta un 25% para gastos de la congregación misma, como pago de servicios, arriendo, deudas, ayudas extras, etc.
- Y claro, para nuestra familia pastoral debe quedar un porcentaje.
¡¡¡Uuuff!!! ¿Hacen todo eso con solo una décima parte? Bueno, por eso es importante que todos diezmemos, y así se pueda continuar el trabajo.
Mira todo lo que hace un diezmo en manos del Señor; y además te bendice a ti por diezmar.
Pero más aún si entiendes que eres un instrumento en las manos del Señor, pues con tu aporte se suplen misioneros en otros países y por ende las almas de ese lugar, y hasta obreros de mi país que predican en lugares difíciles, y la iglesia local.
Uuuy, ¡nunca había invertido mi dinero tan bien invertido!
Antes, cuando no conocías a Dios, decías mirando a los evangélicos "yo mi plata no se la doy a nadie", pero terminabas dándosela al de la cantina, y no el diezmo, sino mucho más te quitaba el diablo en la cantina, en el cigarrillo, con el brujo, etc.
¡Qué bendición que el Señor te ha ahorrado todo ese dinero!
¿Cómo se siente el Señor cuando no diezmamos?
"¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas." — Malaquías 3:8 y 10
Responde tú: ¿Cómo se siente el Señor?
Te hace una invitación:
"Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde." — Malaquías 3:10
La bendición de diezmar
Quieres bendición, el Señor dice: pruébame en esto; es decir que cuando diezmamos podemos ver la mano de Dios en lo siguiente:
-
Abriré las ventanas de los cielos: qué maravilloso tener las ventanas de los cielos abiertas para ti (no las ventanillas de un banco, o de una prendería, o las ventanas de alguna institución de caridad, ¡no!). Para ti están abiertas las ventanas de los cielos, es decir, el favor de Dios en tu vida.
-
Derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde: ¿te has llegado a imaginar cómo puede llegar a bendecirte el Señor? Pues no hasta que abunde, sino hasta que sobreabunde.
-
Reprenderé al devorador: dice el verso 11.
"Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos." — Malaquías 3:11 (RVR1960)
Sabes que hay devoradores de tu economía que no te dejan pelechar, y luego dices: cuando me quede, diezmaré; pero nunca te queda para nada, porque hay un devorador de tu economía. Si diezmares, el Señor reprendería ese devorador y saldrías adelante. (Él te dice: pruébame en esto).
-
La vid no será estéril: la vid implica tu trabajo, tu negocio, aquello de lo que sustentas tu vida. Y dice que no será estéril, es decir, que no será sin fruto. A veces se trabaja mucho, pero se recibe poco, los negocios no dan como esperábamos; pero cuando decidimos creerle a Dios y diezmar, la esterilidad se quita y la bendición fluye.
Sí queremos subrayar, para no equivocarnos, que la bendición de Dios no la compramos con dinero, pero una vida consagrada a Dios, de buen testimonio y que en sus diezmos es fiel a Dios, debe esperar como resultado que las ventanas de los cielos sean abiertas para él.
Para recordar
Ideas clave
- Diezmo es la décima parte de un todo; diezmar es dar una de esas partes y quedarme con las otras nueve.
- El diezmo es una manera de reconocer que todo se lo debemos al Señor, y que no dependemos del dinero sino del Señor.
- El diezmo es una gran bendición en nuestras vidas.
- El diezmo no es de la iglesia, ni de la junta de Diáconos, ni del pastor: es del Señor Jesucristo.
- El pastor no es el que se encarga de administrar estos dineros, sino la junta administrativa.
- La bendición de Dios no la compramos con dinero, pero una vida consagrada a Dios, de buen testimonio y que en sus diezmos es fiel a Dios, debe esperar como resultado que las ventanas de los cielos sean abiertas para él.
Para reflexionar
Repaso en casa
Escribe tus respuestas en tu cuaderno o descarga la guía en PDF. No es una tarea: es tu conversación con lo que aprendiste.
- 1
¿Cómo se siente el Señor cuando no diezmamos?
- 2
Lo que aprendí esta semana


