Unicidad Pentecostal Apostólica · Ser, Saber, Hacer
Capítulo 3 · Clase 2: Administradores de los recursos de Dios
Guía de estudio
Acompaña la clase con tu Biblia
Sigue la enseñanza mientras escuchas, busca los pasajes en tu propia Biblia y toma un momento en la semana para repasar.
Objetivo de esta clase
Lo que vas a entender
En esta clase vas a entender la responsabilidad que tenemos como administradores de Cristo.
Texto base: 1era Corintios 4 (LBLA)
Para comenzar
Antes de escuchar
Son varias las parábolas y ejemplos que el Señor usa en donde encontramos la referencia a un mayordomo o administrador.
¿Qué es un mayordomo o administrador?
Es la persona encargada de aprovechar de la mejor y óptima manera los recursos disponibles; los cuales pueden ser humanos, económicos, naturales, etc.
¿De qué manera?
A través de la buena planeación y control que este ejerza. Y para ello se precisa que el buen administrador sea un hombre organizado.
Sigue la enseñanza
La enseñanza de esta clase
El arte de organizar
Es distribuir y ordenar con un criterio definido las cosas que se deben hacer.
Para ello hay que conocer los objetivos que se buscan, y los propósitos que deseamos.
Implica también darle el valor que cada cosa merece, ni más ni menos, es decir sin subestimar ni menospreciar y tampoco sobrevalorar las cosas. Como el caso de Esaú que menospreció la primogenitura, o el de Judas que valoró más 30 monedas de plata que su salvación.
Implica también dedicar el justo tiempo que requiere cada cosa en el momento oportuno, sin descuidar ninguna de ellas.
Todo ello y mucho más debe hacer un administrador.
Todos somos administradores
El caso es que todos somos administradores de los recursos que Dios ha dado. En la lección pasada vimos algunos de ellos (la naturaleza, el tiempo, la familia, los amigos, la iglesia, nuestro propio cuerpo, el trabajo, la oración, etc.).
Todo esto Dios lo puso a la mano para nuestro servicio, a fin de que seamos buenos administradores de ellos, y somos responsables de cómo estamos administrando nuestra vida.
Una mala administración puede llevar al fracaso una empresa, y de igual manera si administramos mal nuestra vida la llevaremos al fracaso.
La parábola del hijo pródigo
La parábola del hijo pródigo nos muestra cómo un mal administrador llevó al fracaso su vida.
"11 También dijo: Un hombre tenía dos hijos; 12 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. 13 No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. 14 Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. 15 Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. 16 Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba." — Lucas 15:11-16
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No supo valorar bien. Valoró más lo que había afuera que lo que tenía en casa. vrs 13
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No supo distribuir el recurso: vrs 14 Todo lo gastó rápidamente.
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No planificó. vrs 14 Sin propósitos desperdició sus bienes o recursos.
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Escogió mal el recurso humano. vrs 15 Se hizo amigo de gente mala. (el que criaba cerdos no era un judío)
También nos muestra cómo un buen administrador planifica para salir adelante:
"17 Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! 18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. 20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. 21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. 22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. 23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; 24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse." — Lucas 15:17-24
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Supo valorar mejor: La casa del padre más que lo de afuera.
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Planificó su regreso: Tendré una entrevista con el padre.
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Reconoció el porqué de su quiebra: He pecado.
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Tuvo un objetivo: Hazme como uno de tus siervos.
Para recordar
Ideas clave
- Un mayordomo o administrador es la persona encargada de aprovechar de la mejor y óptima manera los recursos disponibles; los cuales pueden ser humanos, económicos, naturales, etc.
- Lo hace a través de la buena planeación y control que ejerza, y para ello se precisa que el buen administrador sea un hombre organizado.
- El arte de organizar es distribuir y ordenar con un criterio definido las cosas que se deben hacer, darle el valor que cada cosa merece y dedicarle el justo tiempo que requiere en el momento oportuno.
- Todos somos administradores de los recursos que Dios ha dado, y somos responsables de cómo estamos administrando nuestra vida.
- Una mala administración puede llevar al fracaso una empresa, y de igual manera si administramos mal nuestra vida la llevaremos al fracaso.
Para reflexionar
Repaso en casa
Escribe tus respuestas en tu cuaderno o descarga la guía en PDF. No es una tarea: es tu conversación con lo que aprendiste.
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Lo que aprendí esta semana


