Unicidad Pentecostal Apostólica · Ser, Saber, Hacer
Capítulo 2 · Clase 1: La iglesia como Cuerpo de Cristo
Guía de estudio
Acompaña la clase con tu Biblia
Sigue la enseñanza mientras escuchas, busca los pasajes en tu propia Biblia y toma un momento en la semana para repasar.
Objetivo de esta clase
Lo que vas a entender
En esta clase vas a entender que no somos entes independientes, sino que al pertenecer a la iglesia perteneces al cuerpo de Cristo, el cual está siempre unido.
Texto base: Romanos 12:5
Para comenzar
Antes de escuchar
Cuando oyes la palabra "iglesia" probablemente pienses en el edificio en el que adoras a Dios, piensas en su construcción, su púlpito, sus bancas y su plataforma para el coro. Pero este es solamente un edificio; no es "iglesia" de la cual habla Dios en Su Palabra.
La palabra "iglesia", como se usa en el Nuevo Testamento, quiere decir "una asamblea de llamados". Se refiere a GENTE, no a un edificio. Habla de creyentes a los que Dios ha redimido.
Sigue la enseñanza
La enseñanza de esta clase
La Iglesia es el Cuerpo de Cristo
Pero la Iglesia es más que solamente un gran número de personas redimidas. La Biblia dice que la Iglesia es "el Cuerpo de Cristo". Es decir que Dios no solo nos ha llamado a ser parte de su pueblo, sino que también ese pueblo lo ha unido en un cuerpo espiritual, "el Cuerpo de Cristo". La Biblia dice:
"Vosotros, pues, sois el CUERPO DE CRISTO, y miembros cada uno en particular." — 1era Corintios 12:27 (RVR1960)
"Porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia." — Efesios 5:30, 32 (RVR1960)
Cristo es la Cabeza de la Iglesia, la cual es Su cuerpo
Un cuerpo tiene que tener cabeza, y Cristo es la Cabeza de la Iglesia, la cual es Su cuerpo. Hablando de Cristo, la Biblia dice:
"(Dios) sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo DIO POR CABEZA sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo…" — Efesios 1:22-23 (RVR1960)
De manera que este paralelismo de Cristo y la iglesia con un cuerpo y su cabeza, nos da a entender que, así como el cuerpo es dependiente de la cabeza para cualquier decisión, así también la iglesia es dependiente de Cristo.
En los Evangelios encontramos que el Señor Jesucristo oró por Su Iglesia antes que esta existiera. En su oración relatada en Juan, capítulo 17, el Señor Jesús oró no solamente por los discípulos que estaban con Él en aquel tiempo, sino también por todos los que habrían de creer en Él en el futuro. Él dijo:
"Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí…" — Juan 17:20 (RVR1960)
¿Qué oró Jesús con respecto a Sus creyentes?
Oró que fueran uno en Él:
"Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros…" — Juan 17:21 (RVR1960)
Así pues, todos los creyentes son hechos uno en la Iglesia, la cual es el cuerpo de Cristo.
En el día de Pentecostés, el Espíritu Santo unió a los 120 discípulos en un cuerpo espiritual, el cuerpo de Cristo. Por medio del Espíritu Santo, los discípulos fueron unidos el uno al otro y al Señor Jesucristo glorificado como cabeza de ellos. Antes de esa ocasión habían sido creyentes, pero ahora eran la Iglesia, el cuerpo de Cristo. La Biblia dice:
"Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo…" — 1era Corintios 12:13a (RVR1960)
En aquel mismo día, el Evangelio fue predicado a una gran multitud y 3,000 personas fueron salvas. El Espíritu Santo las unió al cuerpo de Cristo. A partir de entonces, diariamente otros eran salvos y agregados al cuerpo de Cristo. La Biblia dice:
"Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres…" — Hechos 5:14 (RVR1960)
Judíos y Gentiles fueron hechos uno en Cristo
Por medio de la cruz, todos los creyentes, tanto judíos como gentiles, fueron crucificados con Cristo. De los pueblos judíos y gentiles hizo Dios "un nuevo hombre": Jesucristo la Cabeza y todos los creyentes formando Su cuerpo espiritual. La Biblia dice:
"Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno… para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo…" — Efesios 2:14-16 (RVR1960)
"Donde no hay griego ni judío… sino que Cristo es el todo, y en todos." — Colosenses 3:11 (RVR1960)
Como parte del cuerpo de Cristo estamos llamados a:
1. Amarnos los unos a los otros. Así como uno ama cada parte de su cuerpo, así debemos amar a cada hermano.
"Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros." — 1era Juan 4:11 (RVR1960)
2. Cuidarnos unos a otros.
"para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. De manera que, si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan." — 1era Corintios 12:25-26 (RVR1960)
3. Reconocer que cada miembro tiene su función en el cuerpo, y por ende su importancia.
"Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso. Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles son los más necesarios;" — 1era Corintios 12:14-22 (RVR1960)
4. Promover la verdad y la unidad.
"Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros." — Efesios 4:25 (RVR1960)
5. Ser de un mismo sentir. ¿Podría acaso ser que un pie vaya en una dirección y el otro en otra?
"Y finalmente, sed todos de un mismo corazón, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; no volviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino antes, por el contrario, bendiciendo; sabiendo que vosotros sois llamados para que poseáis bendición en herencia." — 1era Pedro 3:8-9 (Reina-Valera Antigua)
Conclusión
Dios trabaja con un cuerpo bien coordinado, bien unido; un cuerpo que se sujeta bien a la cabeza, quien dirige todas las actividades, cuida al cuerpo, percibe todas las cosas, evalúa, hace crecer, etc.
"de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor." — Efesios 4:16 (RVR1960)
Para recordar
Ideas clave
- La palabra "iglesia" no habla de un edificio, sino de una asamblea de llamados: gente a la que Dios ha redimido.
- La Iglesia es el Cuerpo de Cristo, y tú eres miembro en particular de ese cuerpo.
- Cristo es la Cabeza: así como el cuerpo depende de la cabeza para cualquier decisión, así también la iglesia depende de Cristo.
- Jesús oró para que todos Sus creyentes fueran uno en Él, y en Pentecostés el Espíritu Santo unió a los discípulos en un cuerpo espiritual: por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo.
- Por medio de la cruz, judíos y gentiles fueron hechos un solo y nuevo hombre en Cristo.
- Como parte del cuerpo estás llamado a amar, cuidar, reconocer la función de cada miembro, promover la verdad y la unidad, y ser de un mismo sentir.
Para reflexionar
Repaso en casa
Escribe tus respuestas en tu cuaderno o descarga la guía en PDF. No es una tarea: es tu conversación con lo que aprendiste.
- 1
¿Qué oró Jesús con respecto a Sus creyentes?
- 2
¿Podría acaso ser que un pie vaya en una dirección y el otro en otra?


